El Monte Blanco

El temporal

Cómo protegerse en caso de temporal

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Los temporales son fenómenos meteorológicos muy frecuentes en la montaña, sobretodo en el verano y en los días calurosos. Algunos tipos de temporales se crean muy rápidamente, no obstante inicialmente el cielo sea límpido.

Cuando se acerca un fenómeno de este tipo es necesario alejarse de los relieves, las crestas y los cursos de agua, no repararse en caminos rocosos, alejándose de los árboles aislados y de todo lo que se desarrolla hacia arriba (torres de alta tensión, palos de la luz, peñascos aislados particularmente altos...). Bajar al valle y buscar un reparo seco.

Si se desencadena un temporal y se forma parte de un grupo, se debe proceder con una distancia de 10 metros entre cada uno (no proceder tomados de la mano) y buscar un reparo. Aislarse del terreno con la mochila, la cuerda o cualquier otro objeto que no sea un buen conductor y liberarse de todo elemento metálico; no encender el fuego (podría atraer descargas eléctricas) y esperar que el temporal pase: la duración promedio es de una hora aproximadamente.

Con el fin de reducir el riesgo de ser golpeados por los rayos, además de las indicaciones anteriormente mencionadas, tomar en cuenta lo siguiente: 

  • informarse siempre en las oficinas de los guías de las condiciones de los itinerarios y las previsiones meteorológicas, si no lo ha hecho en su casa;
  • si en la mañana se ven nubes con desarrollo vertical, entonces es probable que durante el día se desarrollen temporales; cuanto más altas son la neblina y la sensación de bochorno en los valles, más aumenta tal probabilidad;
  • para prever el desplazamiento de los temporales que ya se han desencadenado, observar la dirección hacia la cual apunta la parte más alta del cumulonimbos (nube típica con yunque);
  • de noche el resplandor de los rayos se puede ver a decenas de kilómetros de distancia, mientras que si se oye el trueno, el temporal se encuentra a unos pocos kilómetros: un retardo de alrededor de 10 segundos entre el rayo y el trueno significa que se está a unos 3 kilómetros de distancia del temporal (calcular n° segundos x 340 m);
  • recordar que el promedio de vida de un temporal es de alrededor de una hora y que la fase más intensa difícilmente supera la media hora, por lo tanto, buscar un reparo a la primera señal de temporal (por ejemplo, en el interior de las grutas, no en la entrada) y esperar que se atenúen los fenómenos;
  • no quedarse en las inmediaciones de los torrentes: crecen rápidamente y pueden ser peligrosos;
  • un rayo no sólo puede ser peligroso si golpea directamente, sino también como consecuencia de la llamada "corriente de paso": la corriente del rayo queda sobre la superficie del terreno y disminuye la intensidad a medida que se aleja del punto donde el mismo cayó, por lo cual es importante tocar el terreno en un solo punto, por ejemplo saltando o estando agachado con los pies juntos (la diferencia de potencial entre el suelo debajo de un pie y del otro puede ser peligrosa); evitar acostarse o apoyarse en la roca;
  • también la corriente desarrollada por un rayo pequeño puede ser suficiente para provocar un paro respiratorio o cardíaco, quemaduras de la piel o contracciones involuntarias de los músculos que pueden generar movimientos incontrolados bruscos al punto de provocar la fractura de huesos. Los rayos de potencia elevada generalmente provocan la muerte.

Las personas golpeadas por rayos no están cargadas eléctricamente, por lo cual se les puede prestar socorro sin correr riesgos. ¡El 80% de las víctimas sobrevive: la respiración boca a boca y el masaje cardíaco pueden salvarle la vida!