Proyecto au Tour du Mont-Blanc

Los traumas

Distorsiones, fracturas, luxaciones. Los principales traumas del excursionista

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Distorsiones

Un accidente bastante frecuente en la práctica de las actividades outdoor es la distorsión, es decir, la lesión de la estructura de la articulación y la consecuente hinchazón debida a la hemorragia causada por el trauma.

Los extremos de los huesos se mantienen en relación recíproca mediante un sistema complejo de sistemas de tejidos blandos (ligamentos y cápsulas), cuyo tarea es alinear los miembros articulatorios, permitir algunos movimientos e impedir otros. Cuando el hueso es empujado violentamente contra la cápsula, que es estirada o desgarrada, sufre lesiones más o menos graves (contusión, rotura del ligamento, fractura del maléolo).

Las manifestaciones principales son:

  • Dolor en la articulación;
  • Hinchazón y aparición de coloración azulada de la piel superior;
  • En los casos más graves, inestabilidad de la articulación con excesiva amovilidad de la parte libre del miembro.

Cómo intervenir:

  • Llamar los primeros auxilios;
  • Inmovilizar la parte libre del miembro;
  • Aplicar inmediatamente compresas frías;
  • Si el dolor es agudo, recurrir a analgésicos.

Fracturas

Se trata de la rotura parcial o total de un segmento óseo. En la práctica excursionista son más frecuentes aquellas de los miembros, como pueden ser simples, cerradas o expuestas: en el primer caso, los extremos del hueso fracturado están alineados, en el segundo caso no alineadas, en el tercer caso, los muñones o las astillas óseas perforan los tejidos superiores (músculos, piel) que salen hacia el exterior (se trata de una fractura asociada a una herida).

Los síntomas de las fracturas simples y con desplazamiento son:

  • Dolor espontáneo, a la presión, al tratar de mover al accidentado o por parte del socorrista;
  • Aparición después de pocos minutos de hinchazón y de coloración azulada de la piel en la sede de la fractura;
  • A menudo, deformidad de la parte ósea fracturada (fractura con desplazamiento);
  • Incapacidad de mover el miembro o el segmento fracturado (en el caso que la fractura sea completa).

Cómo intervenir:

  • Llamar los primeros auxilios;
  • Evaluar la posibilidad de transporte del herido;
  • Eliminar todo lo que aprieta el miembro accidentado (por ej, los zapatos) antes que se hinche;
  • Inmovilizar los muñones de la fractura sin tratar de enderezarlos, si se trata de una fractura con desplazamiento;
  • Si es una fractura expuesta, desinfectar la herida y cubrirla con una gasa estéril sin tratar de colocar los muñones en el exterior en su lugar.

Luxaciones

La articulación está formada por dos extremos contrapuestos de huesos, unidos entre sí por la cápsula articular. La luxación consiste en la separación de ésta por parte de uno de los extremos y la dislocación de la misma de su asiento original.

Las luxaciones más frecuentes interesan la articulación del hombro, pero no son raras aquellas del codo o de la rótula.

Las manifestaciones de la luxación son:

-         Similares a las de la fractura simple pero localizadas a nivel de una articulación.

Cómo intervenir:

  • Llamar los primeros auxilios;
  • No tratar de colocar el hueso en su lugar;
  • Inmovilizar la articulación.

Traumatismo craneoencefálico

Cada traumatismo craneoencefálico, no obstante, inicialmente pueda parecer leve, puede provocar consecuencias muy graves que se manifiestan a distancia de tiempo. De consecuencia, esta premisa, se debe considerar a cada traumatizado craneoencefálico como un herido grave y transportarlo al hospital.

Si el accidentado se opusiera a la internación, no debe excluirse que éste, a causa del trauma, sea incapaz de evaluar sus propias condiciones físicas.

Los síntomas más importantes son:

  • Pérdida de conocimiento: falta de respuesta a los estímulos externos;
  • Alteraciones de la conciencia: falta de respuestas coherentes a las preguntas del socorrista y desorientación;
  • Pérdida de la memoria de lo sucedido;
  • Estado de agitación;
  • Presencia de convulsiones, mareos, náuseas,
  • Salida de sangre de las orejas;
  • Signos de parálisis de los miembros;
  • Paro cardiorrespiratorio.

Cómo intervenir:

  • Llamar los primeros auxilios;
  • Aplicación de hielo o nieve en la cabeza;
  • Posicionar al herido con la cabeza hacia adelante
  • No darle de comer o  beber (riesgo de vómito y asfixia);
  • Evitar movimientos del cuello (posibilidad de lesión vertebral no reconocible).