El Tour del Monte Blanco

La pendiente

La pendiente y los relieves

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Durante la excursión, la inclinación del terreno puede crear complicaciones de distinto tipo.

Las pendientes cubiertas de hierba, sobre todo húmedas, mojadas o cubiertas de rocío, son muy resbaladizas.

La caída de piedras es un riesgo que no se debe desestimar, sobre todo en presencia de otros grupos de excursionistas: prestar la mayor atención al propio comportamiento cuando se encuentra por arriba de un grupo de personas, controlar la propia posición respecto de la trayectoria de una posible descarga cuando se está en el valle.

No confiar en los grandes macizos sobre las pendientes porque si bien pueden parecer un reparo cómodo de la intemperie, su estabilidad generalmente es precaria.

No subestimar las dificultades que pueden derivar del relieve del terreno: crestas aéreas, cruce de pendientes muy empinadas, zonas expuestas pueden dar miedo y pánico. Estar siempre con el grupo y no abandonar el sendero, aún si parece difícil.

No buscar atajos y si se pierde el sendero se aconseja volver atrás por el mismo hasta encontrar un punto de orientación seguro.